sábado, 9 de junio de 2012

Gossip Girl consigue el ".com"

Nada parecía escapar de los dominios de la serie más famosa del Upper East Side neoyorquino. Nada, excepto el ".com". Gossip Girl acaba de conseguir que la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) le reconozca su derecho a disponer del dominio gossipgirl.com. 


En una reciente resolución, del pasado 9 de mayo, la corte internacional daba la razón a Alloy Entertainment, la productora de la serie, en su reclamación del dominio, que desde el pasado 24 de febrero estaba en manos de un particular que lo usaba para publicitar y vender contenidos pornográficos para adultos.

La OMPI sostiene que el nombre de dominio estaba siendo empleado ilícitamente con fines comerciales y que había sido registrado de mala fe. Si bien reconoce que "gossip" y "girl" son dos palabras genéricas del diccionario inglés, alega que su combinación es asociada por millones de fans en el mundo con la serie americana y los libros en los que está basada.

La resolución de la corte internacional interpreta que el dominio fue registrado a sabiendas de que dicha combinación de palabras tendría potencial para atraer a jóvenes usuarios de internet, interesados por las historias de Gossip Girl, algunos de los cuales podrían ser seducidos a "clickear" al encontrarse con el contenido de adultos que difundía hasta ahora el dominio.

Alloy Entertainment tiene registradas las marcas GOSSIP GIRLS y GOSSIP GIRL y durante el pleito ante la OMPI, denunció no sólo el uso de mala fe del dominio ".com", sino también el daño que estaba produciendo a su marca el hecho de que se vinculara a pornografía.

La corte no discute el modelo de negocio del particular que había registrado el dominio -usaba publicidad por la vía del PPC ("pay-per-click")-, ni tampoco que difundiera vídeos de contenidos para adultos, práctica "legal en muchas jurisdicciones", sino el hecho de que se estuviera dirigiendo, de mala fe, hacia el público objetivo de las marcas Gossip Girl.

Zhuo Huang es el nombre del perdedor de esta batalla, que ni siquiera se defendió ante la corte ni respondió a sus requerimientos.